En el Penedés no disponemos de un paisaje emblemático como lo puede ser el del Montseny por el Vallés Oriental o Sant Llorenç del Munt por el Occidental. Pero si que hay espacios y lugares naturales de notable calidad, tanto como de la misma cordillera Prelitoral, como en la Litoral y la plana.
La Cordillera Prelitoral que cierra la comarca por el norte ofrece suficientes atractivos al excursionista y al visitante. El Puig Castellar, de fácil acceso, es el punto culminante a la comarca y ofrece una dilatada panorámica.
Entre Font-rubí y Mediona encontramos las restas del castillo de Font-rubí, arriba del todo de la carena y original lugar del Bolet con su cueva y sus monolitos. Uno de los lugares de más atractivo paisajístico es el santuario de Foix, a Torrelles, restaurante con acierto en 1988. Situado arriba de un risco tiene una imponente presencia visual. Se llega con comodidad por una pista en buena parte asfaltada que sube por la vertiente norte. Podemos también perdernos en las salvajes gargantas del Foix, con sus espectaculares, saltantes y restas de antiguos molinos.
Una situación e interés similar tiene la ermita de Sant Joan de la montaña de Pontons, municipio que destaca por sus bosques y por el gran numero de fuentes que hay repartidas por todo el termino como las de Oriola, los Igols o el Molinot.
Encima de un atrevido acantilado hay las ruinas de nombradas el Castellot de Castellví, una de las referencias visuales del Penedés. Se puede subir y bajar por vías diferentes haciendo una subida difícil pero estimulante circuito. El acantilado es la salida del valle que forma la riera de Marmellar, aquí normalmente seca: un camino la resigue hasta a las restas del oculto castillo de Marmellar. En general estas montañas tienen un buen recubrimiento forestal con predominio del pino blanco y de encina a los sombríos. Cerca del Castellar encontramos robles, arces y acebos. Una parte importante de la masa forestal fue devastada por el gran incendio del 1986, pero el bosque se esta reponiendo con vitalidad. La presencia de las conocidas plantas aromáticas como el romero y el espliego dan a los paseos por esto sitios un encanto y una tranquilidad admirables. En la parte negativa, estos parajes no gozan de ningún tipo de protección legal efectiva.
En la Cordillera Litoral, en cambio, buena parte del sector que se encuentra en el Penedés está integrada en el conjunto de espacios naturales protegidos por la Diputación de Barcelona. El parque natural del Garraf contiene parte del termino de Olesa de Bonesvalls y la Vila hay una oficina de información. Entre los lugares más atractivos se pueden comentar el pico de la Mola, a la izquierda, el más profundo el macizo (206m) , y el puente natural de la Arcada. Al norte del Garraf, el macizo del Ordal también ofrece rincones de gran belleza a los términos de Subitars y Gelida: este destaca por el gran numero de fuentes.
El segundo parque es el de Olérdola: se trata del entrono del conjunto monumental, de manera que la combinación de patrimonio arqueológico y natural acaba de dar calidad al lugar. Desgraciadamente, el verano del 2003 una parte del parque se vio afectada por un incendio.
El tercer parque es el del Foix que abarca el pantano de este río, hasta el termino de Castellet. Aun que de origen artificial, constituye una de las pocas zonas húmedas del Penedés, con el singular valor naturalístico. La presencia cercana del castillo acaba de hacer impactante el lugar: cerca de él al núcleo de Castellet, hay la oficina de información del Parque que rebosa de itinerarios señalizados y otras interesantes propuestas.

El atractivo más notable que tiene la plana des del punto de vista del patrimonio no construido es el carácter de esplendido y ordenado jardín que le dan a sus conreos, sobretodo las viñas tan perfectamente alineadas. Actualmente muchas de las tradiciones son sustituidas por cepas emparradas, pero también resultan bien atractivas, especialmente los meses de julio y agosto cuando el calor y la sequía hacen perder el vigor a la mayoría de plantas mientras que las cepas muestran su mejor exuberancia.
Aparte de esto hay que comentar la zona de “Pèlags” de Vilobí, valioso espacio húmedo generado en unas pedreras en desuso, y dos rincones naturales curiosos, de nombre y características bien similares: son las Dous a Torrelles y les Deus a Sant Quintí de Mediona, unos sobresalientes de agua que se canalizan por medio de a lo largo de unas fuentes alineadas. A las Deus hay el atractivo suplementario de unas cuevas visitables.
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